23 de abril de 2014

CRÍTICA | EL SOBREVIVIENTE (2013)

Mark Wahlberg, Emile Hirsch y Taylor Kitsch en El Sobreviviente

¿Cuántas veces hemos visto al patriotismo norteamericano orquestando una historia militar? Cientos. La suma es tan excesiva que un pequeño decorado o mejores repartos no van a solucionar un cine apuntado a otra específica cantidad de espectadores. Más aun cuando el producto parece ser el mismo, una y otra vez.

Tengo otra propuesta, entonces. Intentemos transformar ese patriotismo en el sentimiento real que debería representar. Uno de dolor, camaradería y sacrificio. Recordar que no todas las batallas aguardan con victorias. Sea quien sea el enemigo, una guerra significa dolor para ambas partes, y entre tensos momentos, "El Sobreviviente" es un relato militar junto a un bando norteamericano, pero por una vez, podemos entender ese patriotismo. Patriotismo que no se vende, sino que se demuestra.

Basada en una historia real, algo maquillada como suele suceder, "Lone Survivor" es un legado de coraje y decisiones imposibles. Luego de recrear la vista con el carácter de los miembros y aspirantes de los Navy SEAL’s, el film introduce una misión enfocada en eliminar a un peligroso terrorista, Ahmad Shah. Escondido en un parámetro difícil de atacar, la operación es sumamente compleja a base de ubicaciones. Un equipo de cuarto es enviado a buscar al objetivo, y tras cruzar las líneas enemigas, el mismo se enfrentara al aislamiento. Estableciendo un perímetro y enfrentando problemas de comunicación, su presencia no pasa desapercibida. Estos cuatro camaradas se enfrentan a su humanidad frente al imprevisto, y entre pocas opciones, ninguna correcta o segura, la misión los deja sin alternativas. Solo la valentía los acompañara, mientras ella los ayuda a no perder la esperanza...

Con credenciales curiosas pero experimentadas en el rango militar, dirigió "Batalla Naval" y “El Reino” después de todo, Peter Berg recupera confianzas con la dirección que ofrece este feroz y tenso film de acción. Si bien es coloreado con el rojo, azul y blanco, las rayas y las estrellas, y todos los encantos de un anuncio de “Sirve a tu país”, "El Sobreviviente" sigue siendo un film altamente chocante. Diversificando entre el drama y la acción, la película se ve y se siente como la cinta militar más accesible y efectiva en un tiempo; donde la fuerza del relato solo es comparable con la dirección de un aislado y potente combate encima de una montaña.

Es fácil admirar esos 45 minutos iniciales y tener clara la ruta que acabara tomando, y cumpliendo con el desarrollo, la cinta se enciende por una media hora devastadora. Esa colina que esconde a estos hombres, se vuelve un infierno de balas, explosiones y una serie de caídas dolorosas. Igualando la escala de las apuestas, Berg dirige este enfrentamiento con convicción, donde cada golpe es extremadamente doloroso, sin importar que bando lo reciba. Si, nuestros héroes se llevan inmensas heridas y salen ilesos de múltiples secuencias, pero siempre somos capaces de seguir el daño de cada uno. Por más que no los veamos acabados, esos golpes contra el suelo duelen incluso a base de ruidos, y el solo sufrimiento es más que efectivo al apreciar la terrible situación con la que nos acabaremos topando.

Por más que conserven espíritus y ansias inquebrantables, los cinco protagonistas también recaen en estereotipos. Dándonos un par de aspectos para poder distinguir sus personalidades (caemos en un cliché ahí), hay algo en el desarrollo de cada uno como para preocuparnos por su destino. Una vez que sus vidas entran en peligro, las conversaciones sobre sus gustos y familias acuden a su forma de conversar. Por más que no creamos en sus personalidades uno por uno, la unión de este grupo es efectiva por ello, percatándonos del dolor de cada individuo cuando sus aliados reciben un disparo.

Parte del afecto por estos personajes es acreditado al talento del reparto. Mark Wahlberg y Ben Foster suelen cumplir con su peso, pero la fuerza de Taylor Kitsch y Emile Hirsch es casi más memorable, dejándoles un lugar para demostrar algo de talento donde algunas superproducciones fallidas no les dieron espacio. Los cuatro dejan todo en pantalla, y si bien son obligados a recitar frases patrióticamente tontas, al final de sus interpretaciones, somos capaces de ver al humano y no al soldado.

Sea un drama bélico o un tenso thriller de acción, el film funciona de forma inesperada tratándose de una desgracia que decide inyectar gigantescas dosis de acción a mitad de camino. Sin importar la forma en que nos acerquemos a “El Sobreviviente”, ésta tendrá ciertos conflictos, pero lucirá con orgullo la valentía de sus protagonistas. Valentía que pocos personajes ficticios serían capaces de transmitir entre momentos de tanta tensión.

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