26 de marzo de 2014

CRÍTICA | CAPITÁN AMÉRICA Y EL SOLDADO DEL INVIERNO (2014)

Scarlett Johansson y Chris Evans en Capitán América y el Soldado del Invierno
Si volvemos atrás un par de años, el tumulto de anticipaciones ante la superproducción de “Los Vengadores” era insostenible. Dupliquemos ese entusiasmo tras su estreno, y podríamos recordar la respuesta completamente positiva por parte del público, incluyéndome a mí mismo entre todos esos agitados espectadores. Sin embargo, esa impaciencia por continuar el Universo Marvel comenzó cierto juego en su contra, provocado por un nivel de aciertos demasiado alto.

Regresemos al 2014. La mencionada Fase 2 ha entrado en acción con dos episodios, uno respetable (Iron Man 3) y otro impulsado por los números y el juego fácil (Thor: Un Mundo Oscuro). Con un resultado menos prometedor que el primer asalto, debemos recordar cómo comenzó este arriesgado experimento. Marvel y sus múltiples franquicias ascendieron ante la posibilidad de fallar, de apostar algo; y sin ninguna posibilidad de sepultar su futuro, “Capitán América y el Soldado del Invierno” se introduce para devolvernos ese tipo de razón, para entretenernos, y sobre todo para mirar entusiasmado hacia adelante.

Dejando los eventos de “Los Vengadores” atrás, las hazañas de Steve Rogers (Chris evans) aún se ven afectadas por el mundo moderno, frente a la exposición de nuevas amenazas. Disfrazado como Capitán América, un líder nato en su tiempo, sus movimientos todavía conllevan el seguir órdenes de arriba, y su confianza tiene un límite al toparse con una misión satisfactoria pero insegura en su ejecución. Rigiendo S.H.I.E.L.D, Nick Fury (Samuel L. Jackson) asienta estos ideales de inseguridad y miedo en Rogers bajo la verdadera lección de esta civilización: No confíes en nadie. Ese es el tipo de guerra que planea su agencia, el combate de las amenazas antes de que ocurran. De tal forma, Steve se enfrenta al quiebre de su justiciera visión, y bajo un sospechoso ataque del desafiante Soldado del Invierno (Sebastian Stan), nadie está a salvo en la organización que lo recluto, y cualquiera podría trazar un complot en su contra. Fury está en lo cierto, nadie es de confiar.

A diferencia de casi todas las entregas relacionadas con “The Avengers”, el humor da un paso atrás, dejando que los conflictos y la acción respiren. Por más que no sea demasiado inventiva, “El Soldado del Invierno” consigue tejer una justa red de corrupción como para tomarla en serio, y no necesitar una carcajada al final de todas sus secuencias. Más aun cuando la acción no tiene freno, el protagonista y sus aliados se ven en un aprieto real, y queriendo que los tomemos como personajes genuinos, ni Capitán América o Black Widow (Scarlett Johanson) sonríen o bromean a medida que acumulan revelaciones. Rodeados por engaños, e incluso teniendo en cuenta las secuelas apiladas detrás de ésta, los riesgos si están ahí.

Supongo que uno de los peligros que este capítulo enseña es el simple factor humano. Tanto el personaje de Chris Evans como el de Scarlett Johansson, o incluso la adición de Anthony Mackie como Falcon, son humanos. Algunos con mejor armamento, otros mejor entrenados y uno con implacable fuerza y velocidad, pero aun sangran ante una bala bien disparada. Eso le permite a Marvel idear otro tipo de secuela, una más enfocada en argumento que en despliegues de explosiones. Más un cine de espionaje y conspiración que de superhéroes.

Ninguna de sus diferencias dejan que las escenas de acción pierdan enfoque. Centrándose en tres notables picos, la cinta se queda con una persecución de autos, espectaculares combates mano a mano y una acostumbrada pero efectiva conclusión en el aire. Introduciendo a Anthony y Joe Russo (Tres son Multitud, Community) detrás de la cámara, Marvel Studios vuelve a poner su ojo en el lugar correcto. En esta oportunidad, los directores de poca experiencia, en el cine al menos, superan cualquier expectativa resultando en excelentes coordinadores de acción. Saben cómo filmar un combate, siguen sus escenas más veloces con precisión, y lo más importante, siempre estamos al tanto de cada puñetazo o disparo. Es tal el efecto, que un solo intercambio de golpes, perfectamente coreografiados por cierto, es capaz de ponernos al filo de la butaca. Las explosiones se vuelven solo un plus.

Por tan gigantesca que resulte su conclusión, y de verdad cumple con la escala adecuada, el film está aislado en pocos terrenos. Si, las amenazas son mundiales, pero las mismas se ven contenidas en escasos escenarios al recurrir a un héroe con los pies en la tierra. Esa puede ser la mejor de sus decisiones, exponiendo más trapos sucios que nuevos súper poderes o armas galácticas. En sí misma, la necesaria paranoia se vuelve el alma de este capítulo, repitiendo sus discursos sobre confianza y planteando los matices de la seguridad, de imponer miedo para reforzarla. Así conseguimos un film de superhéroes que logra superar las páginas de sus historietas, adaptándolo al mundo real. No, ninguno de esos poderes son medianamente creíbles, pero los ideales de sus villanos reflejan algo genuino, un pensamiento de paranoia desconocido para el intrépido justiciero del título. Una civilización donde el miedo se combate con miedo y la búsqueda del villano es más ambigua.

“Capitán América y el Soldado del Invierno” es un film de complots que casualmente tiene al Primer Vengador poniendo las piezas en su lugar. Su personaje es el único en esta franquicia capaz de hacer ambas tareas, la de investigar y castigar, con un móvil; y por ello, este episodio consigue presumir de un acelerado y turbulento ritmo, mientras cambia radicalmente las direcciones de la serie. Como resultado, podremos discutir que “Avengers: Age of Ultron” será extremadamente ambiciosa, pero opuesta a otras secuelas en este universo, el presente vuelve a resultar tan fascinante como lo que vendrá.

2 comentarios:

  1. No comparto. La fase II ha sido tan esperada como la primera y ha introducido nuevos elementos a escena como la segunda "Gema Infinita" que fue el Aether. No creo que las expectativas estén puestas en Avengers: Age of Ultron, y que las fases sean un entretiempo... Cada película es parte de un gran puzzle que es este Universo de Marvel, tal como a baja escala lo esta haciendo las series Agents of SHIELD. La expectativa de la comunidad Comic nunca falta para ninguna de estas joyas. Es como si solo comprara los comics de Avengers y no los de cada personaje por separado... No tendría sentido!
    A destacar, lo que me llama si la curiosidad es como implementarán Guardianes de la Galaxia en este universo, pero hasta ahora no nos han decepcionado así que ¿porque preocuparme?

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    1. Me siento un poco malinterpretado ya que creo que la fase 2 ha sido más esperada que la primera, y mi punto acerca de la misma va por ese lado. Creo que el entusiasmo fue tan grande luego de “Avengers”, lo cual se entiende, que los resultados no han sido los mismos con esta segunda, hasta “Thor: Un Mundo Oscuro” al menos.

      Sobre lo que las fases sean un entretiempo, yo soy alguien que ha visto cada uno de estos episodios en cines y definitivamente no son relleno. Lo mismo piensan, y dirán, los fans absolutos de Marvel seguro. Ahora, es un hecho en general que el entusiasmo por ver el siguiente paso sea más grande que el que uno se lleva al terminar una de estas películas, y ayer me topé con otro ejemplo de esto. Durante la función de “Capitán América 2”, un film que como bien explico arriba es muy recomendable y de lo mejor de este universo, a medida que comenzaron los créditos nadie, y en una sala llena, emitió un solo sonido, sea de enojo, alegría, o lo que sea. Sin embargo, a medida que unos cuantos se quedaron a ver las acostumbradas escenas luego de los créditos la respuesta se vio perfectamente. Todas esas personas que no habían emitido comentario alguno comenzaron a aplaudir y a emocionarse tras ver un clip de un solo minuto en el que se anticipaba el futuro de la franquicia. Claramente, si promete un par de cosas medianamente interesantes de ver a la hora de la próxima secuela, pero el momento de disfrutar esos elementos ya llegara. Realmente, a la salida nadie parecía estar hablando de “Capitán América”, todos hacían algún comentario ajeno a lo que habían visto en esos 60 segundos.

      Mi última frase más arriba lo deja claro creo yo, esta es una película realmente satisfactoria en la que me interesa ver lo que viene obviamente pero que puedo esperar tranquilo mientras asiento los buenos giros y momentos que carga el film. Quizá no sonaron muy bien mis intenciones dado que tras “Thor 2” perdí mucho interés, pero estoy muy alegre de que esta franquicia siga creciendo y estirándose, no quedándose con lo obvio en la zona segura. Sobre “Guardianes de la Galaxia”, suena como lo que quiero, algo que se arriesgue, que demuestre que hay mucho por ver aun; y creo que si juegan bien sus cartas así será.

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