1 de noviembre de 2013

¿Estamos listos para el avance?

El cine que presenciamos al día de hoy es preocupante por diversas razones, entre su calidad cotidiana o la decepcionante comparación que suele darnos con lo antiguo. Pero obviando resultados, las actitudes del artista y el espectador son los aspectos más resaltantes. Éstos hablan de la sociedad actual, del manejo de opiniones, y más importante, aunque solo en ocasiones, del tipo de producto en alguna forma u otra. Octubre me dio una instancia para pensar en esto, la cual no solo demuestra las actitudes decepcionantes, sino que dice mucho sobre nuestro cine, con acciones que claramente detienen el avance del mismo.

Entre varios estrenos nacionales, nuestro cine dio un salto importante durante los últimos 10 meses. Nuestra representante en los Oscar será una cinta animada, un director uruguayo dio el salto a Hollywood y se vio más interés gracias a una comedia de distinta temática y estilo. Pero precisamente, esto también desata asuntos menos progresistas, problemas que reflejan la realidad de no estar preparados para el éxito.

Queriendo leer otras críticas sobre “Relocos y Repasados”, y saliendo con las manos vacías, me topé con una nota de “Mi Cartelera de Cine”, una página de Facebook dedicada a informar sobre la cartelera uruguaya. La misma ofrecía la opinión de su administradora y sin elaborar acerca de la misma, fue claro que su punto de vista no estaba en la parte positiva. Pasadas las horas, este pequeño artículo empezó a nadar en cantidades de comentarios en contra de lo que se explicaba arriba. Éstos no daban sus opiniones o reacciones, sino que solo actuaban en contra, lo cual es una actitud ya digna y clásica de internet, pero el hecho en sí mismo era más preocupante.

Entre diversos comentarios, tres (Si lo recuerdo con claridad) pertenecían a individuos involucrados en la cinta dirigida por Manuel Facal. Sin demasiados ánimos de señalar nombres, ya que no es el punto, estas actitudes son una mancha a la reputación de todo nuestro avance en términos cinematográficos; demostrando que quizá no estemos listos para el progreso. Estamos hablando de un proyecto muy querido según indico uno de los involucrados, por lo que, en primera instancia, me cuesta entender porque no es posible aceptar el criticismo salido desde donde salga.

Pensemos. Si bien puede haber empezado desde abajo, este es un producto a gran escala, guste o no. Lleva varias semanas en cartelera, fue estrenada en muchas salas y ha contado con su publicidad, no es un video publicado en una red social. Cualquiera que haya visto la cinta tiene el derecho a opinar sobre ella, eso es un hecho, pero si no fuera razón suficiente (lo cual no entendería), también cabe resaltar que se trata de una nota en facebook. La opinión expuesta no es nada menos que una opinión o crítica personal donde alguien escribe algunas ideas sobre lo que acaba de ver. Este es el único caso que conozco en el que personas involucradas tomen parte de la conversación, consiguiendo una reacción completamente de revés.

Cualquier problema con el primer artículo es perfectamente olvidable al ver la naturaleza de las respuestas. El debate, por más que simule una batalla de infantes, está rodeado de comentarios erróneos en posturas y sin justificación, incluso donde la recomendación de una persona involucrada en la cinta, es que la autora “se fume un porrito”…

Una película que tiene suficiente visibilidad como para que un comentario negativo desate tal tormenta, no puede tener a las personas que van por detrás explicando cual es el problema con una opinión negativa. Se trata de una producción muy apoyada por unos cuantos espectadores, y lógicamente tendrá a otros en contra, pero con casos como este, solo puedo pensar que ciertos individuos no estarán del todo contentos con su producto hasta todo el que lo haya visto tenga una opinión positiva.

Lamentablemente la mayoría de los comentarios a los que hago referencia ya no están presentes, lo que dice bastante de esta situación, aunque uno aun visible lo resume todo:
“Es super loco lo de hacer una crítica de una película Uruguaya, porque somos una aldea, la gente que la hizo TE ESTA LEYENDO, y cuando una opinion es injusta, como ésta, la gente a la que le gustó te viene a contestar, no con la diplomacia que lo haría la gente que trabajó en la película, sino como es en internet desde siempre, a las guarangadas atrás del anonimato, lamentablemente.
Es una postura correcta, anonimato, cierto, la gente que lo hizo te está leyendo, cierto, pero la falta de diplomacia como lo haría la gente que trabajo en la película, no lo creo. Fueron bastantes los comentarios en los que la falta de diplomacia era un hecho, así como la relación de los autores con la cinta. No es coincidencia que 23 comentarios se convirtieran en 13, y si bien puede que hayan desaparecido, me apena haberlos leído y perder mucho del respeto que le tenía a la película.

Sin importar mi punto de vista, puedo decir que “Relocos y Repasados” es un evento mayúsculo para el cine nacional, la pregunta es, ¿Estamos preparados para uno?

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