13 de junio de 2013

CRÍTICA | EL HOMBRE DE ACERO (2013)

Henry Cavill en El Hombre de Acero
Especialmente con superhéroes de historieta, los reinicios se han vuelto una idea bastante popular en el cine. De esta forma, el primer atractivo que presenta “Man of Steel” es ser la primera adaptación que intenta algo distinto con el otro icono de DC comics. Formando algo atípico para él y sin ser el Batman de Nolan o caer en el humor de lo más reciente de Marvel, el Superman de Zack Snyder es un justo balance y una merecida nueva vida.

Dando más importancia a su origen, específicamente de donde viene, Kal-El (Henry Cabill) nace en Krypton, un planeta al borde de su completa destrucción a medida que se lidera un levantamiento en contra de los gobernantes, y el planeta de por sí ya no es capaz de sobrevivir por sí solo. Naciendo en estas circunstancias, Kal es evacuado del planeta por sus padres, Jor y Lara (Russel Crowe y Ayelet Zurer), con la esperanza de darle una oportunidad a su hijo de ser algo más, de lograr maravillas, de darle un sobreviviente a Krypton.

Con 30 años de vida en nuestro planeta y adaptado a la naturaleza de la Tierra, el antes conocido como Kal, se convierte en Clark Kent, un joven vagando en busca de respuestas a sus poderes sobrehumanos y orígenes extraterrestres. Su búsqueda por encontrarse a sí mismo atrae una amenaza familiar, y el nuevo hogar de Clark se ve en el mismo peligro que el anterior, pero con la posibilidad de hacerle frente a las amenazas, Clark desaparece y Superman por fin nace.

Antes de empezar a verla escuche a alguien que se refería al hecho de que la cinta logra una mezcla ente las series de superhéroes más taquilleras actualmente, parándose entre medio de “Los Vengadores” y “El Caballero de la Noche” de Christopher Nolan (Quien formo parte de la producción, así como se llevó crédito por la historia). Un tiro al blanco al ver que en la primera media hora, la recreación del tono realista que Batman se agencio en 2005 estaba bien presente. El problema está en que no se puede generar mucho realismo cuando uno se centra en un ser de otro planeta con superpoderes que van desde el vuelo a la fuerza sobrehumana.  ¿Qué haces entonces? Mantenes lo dramático, una paleta de colores oscura y llevas la acción a otro nivel.

Es un buen balance, pero exceptuando la extensa y cuidada introducción, hay dos películas sobre Superman acá. La primera es una versión mucho más seria de lo que fue la serie de televisión, Smallville, siguiendo a Clark por paisajes fríos en busca de su pasado, mientras este se presenta periódicamente para mostrarnos esos momentos significativos que convirtieron a Clark en ese contenido héroe. Viendo muchas de las lecciones que su padre adoptivo, Jonathan Kent (Kevin Costner), le enseño acerca del efecto que podría causar en todos los humanos, estas escenas son todas funcionales y se ahorran tener que ubicarse durante su juventud. Solo con 10 minutos en pantalla, Costner hace valer cada visita al pasado con sus discursos un poco trillados pero de verdad emotivos, los cuales le dan a Clark la razón para pelear solo por el bien, y ser sensato a la hora de revelarse al mundo.

Lo que sigue es otra película. Ésta es la mejor cinta de acción, taquillera o pochoclera o como quieran llamarla. Porque supe tener mis dudas acerca de Zack Snyder detrás de este proyecto, pero estaba seguro que podría cumplir con buenas escenas de acción, y digamos que me dejo bastante boquiabierto al poner en pantalla cosas que realmente no veía desde “Matrix”. Sin ayuda de su querido slow motion (El cual hubiera encontrado bienvenido acá), Snyder nos entrega una tercera parte solo dispuesta a dar la acción que no se presentó en lo visto hasta ese momento y el asunto de verdad se convierte en toda una montaña rusa.

Amy Adams, Henry Cavill y Antje Traue en El Hombre de Acero
En lo personal, quería ver a Superman pelando cara a cara con alguien a su altura después de verlo enfrentado a Lex Luthor (Quien no hace presencia acá) en tantas ocasiones, y obtuve eso multiplicado por tres al poner enemigos tan poderosos como él en medio del camino. Por eso, agradezco la destrucción masiva y gratuita, por la simple razón de que Superman necesitaba algo más que unas cuantas escenas en las que evitara un accidente de gran calibre o algo por el estilo. Además, está claro que no escatimaron en gastos al ver unas 50 tomas inventivas de vuelos y golpes, que provocan vértigo sin necesidad de otro innecesario 3D que igual dice presente.

Dado que esta historia se anima a enfocarse en Krypton, hay mucho más del planeta que en los anteriores esfuerzos de adaptar a Superman. Desde muchos de los mecanismos en el planeta, al solo diseño de los trajes y naves espaciales, lo que más aprecio de ver énfasis en esto es que uno llega ver al superhéroe como un extraterrestre y no solo un súper hombre, como había sido representado hasta ahora. Pasar un extra de tiempo sobre Krypton también nos acerca al padre biológico de Kal, y al igual que Costner, Crowe es igual de efectivo. Juntos tienen los mejores diálogos en la cinta, y estoy hablando de un guion que tampoco se destaca por excelentes diálogos a medida que el guionista David S. Goyer suele balancearse entre el acierto y el error, pero el hecho de que me creyera esos discursos sobre heroísmo y valor le dan algo de crédito.

No se puede concluir un reinicio sin mencionar al elegido para protagonizarlo, y decir que Henry Cavill es el mejor Superman es totalmente injusto dado que los otros no tuvieron una película que se centrara tanto en su pasado, su soledad y su búsqueda de respuestas. El personaje es completamente diferente al que hemos visto, es más, ese Clark Kent que conocemos casi no hace una aparición, pero en lo que concierne a lo que Cavill debe hacer con el icónico protagonista, el cumple con su trabajo. Es un Superman destinado a hacer el bien, pero con sentimientos que más tarde podrían ponerlo en un compromiso, por más que sea ultra poderoso, este Kal-El no es perfecto y tiene puntos débiles, sin contar la kryptonita, por supuesto, la cual por otro lado no es parte de esta historia. Por último, la otra gran diferencia en el personaje es la desaparición de esa suprema banda sonora de John Williams que acompaño durante tantos años a Superman, pero era hora de dejarla ir y digamos que Hanz Zimmer la suplanto por algo acorde y a su vez bastante épica.

Mi mayor criticismo se encuentra en que debería haber explorado un poco más, si bien aprecio inmensamente la gran acción con la que suplantaron un extra de desarrollo. El problema que suelen tener los reinicios va por la mano de no tener suficiente tiempo para llegar al punto al que todos estamos acostumbrados y luego seguir hacia adelante, y “El Hombre de Acero” sufre de esto por más que culmine en un calibre de franquicia muy establecida. Complaciendo a los dos lados, el resultado no es la reinterpretación acostumbrada, pero quizá sacrificar eso haya sido lo mejor, dado que es una de las más entretenidas y esperanzadoras para lo que se vendrá mas adelante.

6 comentarios:

  1. la veo dentro de un par de horas, excelente review!

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    1. Gracias por comentar. Espero que te guste.

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  2. Excelente inicio, continuación asegurada. Pero siempre deja la sensación que falto algo, la cereza del pastel.

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  3. Es muy buena, la acción es arrolladora, visualmente espectacular, si da la sensación que algo faltó, pero hay que dejar para la segunda.

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  4. yo tambien juan manuel uris olivera

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