27 de noviembre de 2012

CRITICA | MIENTRAS DUERMES (2011)


Pasa pocas veces pero de vez en cuando vemos películas que no tienen ni un género ni un estilo definido, de las cuales uno no puede estar seguro de que ocurrirá de un momento a otro. “Mientras Duermes” es un buen ejemplo de una película que une varios géneros  y enseña una retorcida historia que en cualquier momento puede ir a donde sea, tanto por su peculiar argumento, como por la naturaleza de su tétrico protagonista.

Tratando de mantener los giros y buenos momentos que el guion de Alberto Marini trae consigo, “Mientras Duermes” comienza por ponernos junto a Cesar, un portero de un edificio en Barcelona. Por más reservado y amable que sea con los demás, Cesar guarda más de un secreto sobre lo que piensa, y para él, su único deseo es introducir la infelicidad y desgracia en la vida de aquellos que lo rodean, dado que nunca ha podido encontrar su alegría.

Inquietante durante sus 100 minutos de duración, el efecto del film más reciente de Jaume Balagueró (Rec, Rec 2) se centra en el estudio de un psicópata y de una mente sombría, que su poco equilibrio y mucho ingenio se vuelve una carta aleatoria. Sin conocer cuál podría ser su siguiente paso, uno queda totalmente involucrado en una historia que contada de otra forma seria absolutamente insoportable, pero la tensión que forma y la carencia de respiro que causa, hacen de todo el film un episodio perturbador y absorbente.

La simple idea de ir detrás de una persona desequilibrada emocional y mentalmente es de lo más riesgosa, pero si algo merece respeto aquí, es el hecho de que consiguieron llevar esto a cabo. Uno no se simpatiza por Cesar, pero al pasar cada momento con él, el solo desliz en uno de sus movimientos nos involucra, y dentro de nosotros mismos queremos verlo, no triunfar, pero si zafar de aquello en lo que se mete, si bien sus intenciones no sean de ninguna manera compartibles. La película nunca nos pide que nos pongamos de su lado, solo nos deja seguir a este individuo y ver cómo actúa, por lo que se cuida de que el público se sienta desconectado desde los primeros minutos.

Así como el desarrollo de Cesar es muy complejo, la interpretación de Luis Tosar (Celda 211) es igual de importante. Tosar da una actuación única, muy tétrica e inversiva. Sus narraciones realmente parecen salidas de una mente peligrosa y delicada, que ha vivido durante años con su interpretación sobre la felicidad y la carencia de ella. Así como él hace un buen trabajo, Marta Etura es quien lo acompaña, y su actuación es igual de remarcable, con un personaje esencial, que preferiria no mencionar para revelar lo menos posible sobre el argumento.

“Mientras Duermes” es más aterradora que mucho de lo que hemos visto en el año (Aunque en realidad es del 2011) por la simple realidad que trae consigo, el verdadero monstruo podría encontrarse delante de nosotros. Ese terror es más efectivo que cualquier otra cosa. Mientras las últimas imágenes y palabras se desvanecen y la pantalla se oscurece, la cinta sale de dentro de nuestro y deja un escalofrió bien adentro, uno que pocas películas de terror son capaces de dejarnos. Solo después de salir de la sala, uno comienza a percatarse de lo que ha visto realmente, una mente perturbada y desalmada en efecto, una que podría encontrarse en cualquier lado…

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