5 de noviembre de 2012

CRITICA | ACTIVIDAD PARANORMAL 4 (2012)


Por más que encuentre la franquicia de “Actividad Paranormal” más fresca y más efectiva que muchas películas de terror recientes, el 4 no funciona bien en la serie. Esta vez los directores de la tercera entrega se preocupan de cerrar el capítulo abierto en “AP2” pero olvidan que los sustos deben estar presentes y con solo mover una silla no basta.

Desarrollando las ideas que presento “AP3”, esta ocasión, la actividad vuelve con la otra vez adulta Katie (Katie Featherston), quien tras secuestrar al hijo de su hermana, desaparece sin dejar rastro. Algunos años después, una familia de Nevada comienza a vivir el terror que ya conocemos, debido a la aparición de un peculiar niño, quien se muda temporalmente con ellos tras un problema que sufre su madre soltera. En la casa, como sus padres no parecen creer en estos eventos sobrenaturales, la joven Alex (Kathryn Newton) y su novio, Ben (Matt Shively), comienzan a investigar los extraños acontecimientos que acechan su hogar.

Dentro de sus problemas, “AP4” apenas avanza la historia que ha venido expandiéndose desde esa pequeña y exitosa película sobre una casa embrujada. Esta nueva oportunidad no es más que una preparación y un cierre, uno que tenía que pasar para poder continuar, pero que podría haber aprovechado el claro potencial que tiene y que desperdicia durante incontables oportunidades. Sin duda aborda un tono más simple y menos tétrico, que basa sus sustos en preparación y tención para centrarse en la historia, aunque es una lástima que a la larga no remate.

Alex y Ben son personajes carismáticos, y  probablemente los mejores en la serie. Pero su fuerza por descifrar este satánico misterio, del cual ya conocemos la respuesta, no es suficiente para reflotar una película donde prácticamente no pasa nada que no hayamos visto antes.

Los muy ocasionales movimientos en la noche y las múltiples bromas de sustos ya no funcionan y han bajado su calidad a nivel de intelecto, conformándose con trucos más bien trillados o simples que no descolocan mucho. Algunas ideas tiene un poco de inspiración, pero acaban decepcionando por no aprovecharlas, como es el uso del Kinect para detectar movimientos en la noche.

A diferencia de los episodios pasados, el uso de las cámaras toca lo ridículo, teniendo computadoras (Una publicidad enorme a Apple) grabando todo el tiempo y celulares en cualquier momento, captando situaciones demasiado extremas, que invitan más a tirar la cámara, que a mantenerla grabando mientras saltas de una ventana o te persigue un demonio. El solo hecho de que esté pensando en esto explica mucho, dado que nunca fue una reflexión que tuve con la franquicia.

No es ningún paso atrás, solo un bache. Estoy confiado de que la próxima entrega contestara las preguntas planteadas en la precuela y probablemente nos lleve por un camino parecido al de esa historia, lo que no me molesta en lo más mínimo. Además, los acelerados y efectivos minutos finales agregan un nuevo factor que no habíamos visto antes, por lo que “Actividad Paranormal 4” no es un desperdicio, pero tampoco es imprescindible como dos de sus hermanas.

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